El papilomavirus humano es causante de una nueva forma de cáncer de cabeza y cuello, los investigadores buscan entender los factores de riesgo, pruebas y tratamientos.
En un soleado día de 1998, Maura Gillison caminaba a través de los jardines de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, pensando acerca de un virus. La joven oncóloga se topó con el director del centro de cáncer perteneciente a la universidad, quien le preguntó sobre su trabajo. Gillison describió su hallazgo de una clara evidencia de que el virus del papiloma humano (VPH) -un patógeno ubicuo que infecta a casi todos los humanos en alguna etapa de su vida- puede ser el causante de muchos tipos de cáncer cada año en los Estados Unidos. El doctor puso mucha atención a Gillison, sin pronunciar ni una palabra. "Esa fue la primera pista que llamó la atención de otros", recuerda ella.
Por aquel entonces ya sabía que tal afirmación necesitaba un gran número de pruebas. El VPH era conocido por causar cáncer cervicouterino y otro pequeño grupo de cáncer genital, pero no de otras formas. Entonces Gillison comenzó un cuidadoso estudio poblacional, comparando personas con cáncer e individuos sanos. Durante siete años ella reclutó 300 participantes, colectó muestras de tejido, y nunca observó los datos. "Mi política, cuando hago un estudio es esperar hasta que los datos estén completos, sólo entonces comenzamos el análisis", dice Gillison, quien es muy cuidadosa. "Yo no se nada hasta que los datos me lo dicen".
Sólo hasta el 2005 Gillison se sentó con un estudiante doctoral para analizar los datos. Aproximadamente en una hora, el fruto de esos años de labor comenzaron a aparecer en la pantalla de la computadora: la gente con cáncer de cabeza y cuello tenían 15 veces más probabilidades de estar infectadas con VPH en boca y garganta que aquellos que no tenían este tipo de cáncer. Esta asociación remitió a Gillison a uno de sus anteriores trabajos en donde se mostraba como el ADN del VPH se integra al núcleo de las células de garganta y produce las proteínas causantes del cáncer. Gillison comenzó a dar saltos en su silla. "La asociación es increiblemente fuerte, esto me hizo pensar que es una evidencia absolutamente irrefutable", comenta.
Desde entonces, ella y una red de investigadores han reunido una montaña de evidencia de que el VPH causa una gran proporción de cáncer de cabeza y cuello y que los casos de cáncer VPH están en aumento. El hallazgo "ha significado un cambio de paradigmas en este campo", comenta Robert Ferris, jefe de la División de Cirugía de Cabeza y Cuello en el University of Pittsburgh Cancer Institute en Pensilvania.
La comunidad médica está luchando a brazo partido con las implicaciones. Actualmente no existen buenos métodos para diagnósticas VPH causante de cáncer en cuello y cabeza, y las vacunas para VPH comerciales sólo están disponibles para personas con menos de 26 años, a pesar de la evidencia de que puede prevenir el cáncer de cuello y cabeza en adultos. Además ¿si el VPH puede introducirse dentro de las membranas mucosas e la boca y la garganta, en dónde se detiene? Por o tanto es probable que el VPH sea un riesgo para otros, incluso más comunes, tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de pulmón.
Por el momento, los investigadores y los médicos necesitan aprender más sobre cómo el VPH causa cáncer, y cuál es la mejor forma de prevenirlo y tratarlo, comenta Gillison. " "Nuestra clínica está inundada" con cáncer de cuello y cabeza activado por VPH, dice con una clara excitación en su voz. "Pero constantemente hablo de esto en foros y en la prensa, y me sorprende que a menudo es como si nadie me escuchara".
Nuevos tratamientos
James Rocco, director de investigación oncológica molecular de cáncer de cuello y cabeza en el Massachusetts General Hospital en Boston, recuerda las primeras señales de que algo estaba cambiando. Hasta finales de 1990 la mayoría de casos de cáncer en la parte trasera de la faringe (la orofaringe) podría ser culpa del consumo de alcohol y tabaco; la mayoría de los pacientes de Rocco eran hombres de alrededor de 50 años de edad, que habían fumado y bebido por más de 30 años. Pero entonces, hombres corredores de maratones de 40 años y gente con buena salud comenzó a enfermar -y a llegar- a su clínica. Entonces fueron tratados con quimioterapia y radiación, esa gente tenía mayores probabilidades de sobrevivencia que otros pacientes con cáncer de cuello y cabeza.
Había irregularidades en el laboratorio. Cuando se obtenían las biópsias, el sitio del cáncer era ligeramente diferente en su estado "normal": en lugar de comenzar en la superficie de la amígdala como aparecen normalmente, los tumores se observaban en la profundidad de las grietas de la amígdala. Y más y más de esos tumores carecían de la proteína llamada p53 -por entonces considerada como la marca del cáncer orofaríongeo. "Comenzamos a saber que se trataba de algo diferente", recuerda Rocco.
Gillison comenzó a acercarse a la cuestión en 1996, después de escuchar un comentario de un colega Keerti Shah, un microbiólogo molecular en el Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, que mencionó una investigación en Finlandia en donde se había identificado VPH en una línea celular desarrollada a partir de un tumor orofaríngeo. Shah y Gillison caminaron alrededor del campus un día y hablaron acerca del hallazgo. ¿Fue un caso aislado? ¿El VPH había contaminado la muestra? O, como Shah sospechaba, ¿podía el VPH provocar algunos casos de cáncer de cuello y cabeza?
Gillison se fue directo a su oficina a realizar una búsqueda literaria. Ella comenzó un análisis de muestras de tumor procedentes del Head and Neck Cancer Center at Hopkins y encontró VPH en aproximadamente 25% de ellas. Ella utilizó varias técnicas para asegurarse que los resultados positivos no se atribuyeran a la contaminación en el laboratorio. Buscó al virus en los estados tempranos, medios y tardíos del tumor. No sólo el VPH estaba presente, también encontró que el ADN viral había infiltrado las células del tumpor y estaban produciendo dos potentes oncoproteínas, lo que sugiere que es la causa del cáncer. Gillison también realizó el perfil de las personas con VPH para conocer las características clínicas del cáncer, además identificó marcadores moleculares que estaban ausentes en tumores con VPH. Trabajó en su proyecto durante 18 meses sin un día de descanso.
Ella, Shah y sus colegas publicaron sus resultados en 2000, demostrando que el cáncer orofaríngeo positivo para VPH es un tipo distinto de cáncer que comienza en la parte profunda de las amígdalas, el ADN viral se encuentra en las células cancerosas pero no en sus vecinas, presentan menos mutaciones en el gen p53 que el cáncer negativo para VPH, tiene una menor asociación al consumo de alcohol y tabaco y tiene una mayor tasa de sobrevivencia. Sin embargo muchos oncólogos se mostraron escepticos: algunos sospecharon que el VPH era sólo un virus pasajero o que su presencia era el resultado de contaminación. otros pensaron que el VPH era sólo un factor de riesgo, menos que una causa del cáncer de cuello y cabeza - uno de varios ingredientes, incluidos la bebida y el cigarro, que combinados cocinan un estofado cancerígeno.
En 2007, Gillison publicó su estudio poblacional de siete años mostrando la relación entre la infección oral con VPH y cáncer orofaríngeo; al siguiente año, publicó un estudio mostrando que los tipos de cáncer VPH positivo y el negativo tienen perfiles de riesgo diferentes. Las personas con cáncer VPH positivo tienden a practicar sexo oral con varias parejas, además no existe una asociación estadística con el consumo de tabaco y alcohol; aquellos con cáncer VPH negativo eran bebedores y fumadores fuertes y no existía asociación con la actividad sexual. "Son dos enfermedades completamente diferentes", dice Gillison. "pueden parecer similares -un paciente llega con una masa en el cuello y le duele la garganta- pero lo que conduce a esa patogénesis es completamente diferente en esos dos casos".
Ahora todas las dudas se han disipado. En 2007, la World Health Organization's International Agency for Research on Cancer en Lyon, Francia, declaró que existe suficiente evidencia para concluir que el VPH causa una variedad de cáncer orofaríngeo. La investigación de Gillison es "definitiva", dijo Jeffrey Myers, director de investigación en cirugía de cabeza y cuello en el University of Texas MD Anderson Cancer Center en Houston.
La aceptación por parte de la comunidad no llegará pronto. El número de casos de cáncer orofaríngeo ha aumentado durante los últimos 30 años: actualmente aparecen 10,000 casos nuevos en Estados Unidos cada año y el número aumentará a 16,000 en el 2030. Una abrumadora mayoría son causados por el VPH. A lo largo del mundo , los centros de cáncer reportan que el virus es responsable de entre 45% al 90% del cáncer orofaríngeo. "En Europa, el cáncer orofaríngeo VPH positivo ha cuadruplicado en número por un periodo de 10 a 15 años", menciona Hisham Mehanna, director del Institute of Head and Neck Studies and Education en la University of Birmingham, Reino Unido, quien ha publicado un meta análisis de más de 250 artículos. "Nuestra proyección sugiere que continuará aumentando significativamente". La causa de por qué los casos están aumentando aún es desconocida, sin embargo, una posible causa es el aumento de parejas sexuales.
Proteínas problema
Parece ser que el VPH causa cáncer de garganta de la misma forma en que causa cáncer de cervix. El ADN del virus se integra al ADN humano en el núcleo de células saludables, y usa la maquinaria de la célula para producir dos poderosas proteínas, E6 y E7. Estas proteínas se unen y apagan dos importantes proteínas supresoras de tumores, p53 y pRb. La proteína pRb previene el excesivo crecimiento celular; sin ella, la célula crece excesivamente. La proteína p53 arresta el ciclo de división celular cuando el ADN está dañado, entonces otras proteínas reparan el ADN o inician su muerte. Sin la p53, una célula se replica ampliamente aún si el ADN está dañado.
En el cáncer causado por VPH, el virus silencia a la proteína p53 pero deja intacto al gen que la produce; en contraste, en el cáncer VPH negativo, el gen está mutado, debido probablemente a la exposición de la garganta a cancerígenos, y se produce una versión infectiva de la proteína. Esto puede explicar porque el cáncer VPH positivo responde mejor a los tratamientos: evidencia reciente sugiere que la quimioterápia o la radiación puede reactivar a p53 en los casos VPH positivos, devolviendo a la proteína el poder de combatir los tumores.
Existen otras posibilidades. Puede ser que la gente con cáncer VPH positivo sea generalmente más saludable que su contraparte con cáncer VPH negativo: tienden a ser más jóvenes, generalmente no fuman y cumplen mejor con el tratamiento. Otra posibilidad, apoyada por un estudio que uso los datos de secuenciación de 74 pacientes con cáncer de cuello y cabeza, es que los tumores VPH negativos son más heterogéneos que los tumores VPH positivos. Las células tienen muchas más mutaciones y de un mayor rango. En los tumores VPH negativos, además, "son del tipo más resistente a las terapias", menciona Rocco, coautor del estudio.
Tratamiento tóxico
El hecho de que las personas con cáncer VPH positivo responden mejor a los tratamientos, ha provocado que varios médicos, incluidos Gillison y Ferris, busquen que esos pacientes se sometan a tratamientos diferentes. Las terapias actuales para el cáncer orofaríngeo es una combinación ce cisplatino -una potente droga quimioterapéutica muy tóxica- y radiación. Esta combinación tiene muchos efectos secundarios potenciales, incluidos daños en las cuerdas bucales y la garganta, incluso puede afectar la capacidad de hablar y deglutir. Con los jóvenes y saludables pacientes VPH positivos, que tienen un 58% menos probabilidades de morir durante los próximos tres años que los VPH negativos, los médicos están preocupados por los efectos a largo plazo del tratamiento, y están explorando técnicas que incluyen regímenes de quimioterápia menos tóxicos.
Los investigadores están buscando prevenir la enfermedad. Más del 90% del cáncer orofaríngeo VPH positivo es causado por el VPH-16, una cepa particularmente peligrosa y la principal causante de cáncer cervical. Las dos vacunas aprobadas para prevenir el cáncer cervical, Gardasil de Merck y Cervarix de GlaxoSmithKline, protegen contra el VPH-16. En teoría, la protección contra el cáncer orofaríngeo VPH positivo ya está en el gabinete de los médicos. Una prueba clínica con 5,840 mujeres, publicada este año por investigadores del US National Cancer Institute, muestra que el Cervarix es 93% efectivo en la prevención de VPH tanto en mujeres con infecciones cervicales preexistentes como en las que no tienen infecciones, ninguna de las mujeres había sido previamente vacunada.
Hay una barrera más grande en la vía para la aprobación oficial para el uso de la vacuna como protección contra el cáncer orofaríngeo: aún no hay forma de probar que funciona. Para el cáncer cervical, los médicos analizan células tomadas del cervix durante las pruebas rutinarias, en estas células buscan los cambios que anteceden al surgimiento del cáncer. Debido a que el cáncer orofaríngeo VPH positivo emerge en la profundidad de la amígdala, por lo que las pruebas serían más invasivas. "En teoría, podemos detectarlo, pero necesitamos una muestra de la amígdala por cada prueba de la vacuna", menciona Gillison. "Eso nunca pasará".
Puede existir otro camino. Mehanna y sus colegas están en proceso de analizar las amígdalas de 1,250 personas a las que se les extrajeron por causas ajenas al cáncer. Los investigadores han identificado lo que ellos piensan son lesiones premalignas en algunas muestras VPH positivas que pueden representar los primeros estados del cáncer, y pueden servir como un biomarcador. "Estamos haciendo pruebas para asegurarnos que esta premalignidad es causada por el VPH y no es sólo aleatorio", dice Mehanna.
Aún persisten otras inquietudes y dudas. Por ejemplo, los científicos aún no determinan si la infección oral por VPH se realiza mediante el contacto de la boca con los genitales o si también mediante otros actos como besos profundos. Además, la mayoría de la personas que tienen una infección con VPH no desarrollan cáncer orofaríngeo: en cerca del 90% de las personas que se infectan oralmente desaparece la infección en dos años. Nadie está seguro de la razón.
Los científicos también están investigando si el VPH causa otros tipos de cáncer. Se han realizado estudios para saber si existe relación entre el virus y el cáncer esofágico, pero los hallazgos aún están inconclusos. Otra área de interés son los pulmones. El tabaco también ha sido culpado por décadas como el principal culpable, sin embargo del 15% al 20% de los casos de cáncer de pulmón en hombres y 50% en mujeres, son personas que nunca han fumado. Los doctores teorizan que un virus puede estar detrás.
Los datos disponibles son contradictorios. En un artículo en 2001 identificaron ADN del VPH en 55% de 141 tumores de pulmón, comparado con 27% de 60 muestras no cancerígenas. En 2009, investigadores dirigidos por Iver Petersen, director del Pathology at Jena University Hospital en Alemania, realizaron un meta-análisis de 53 publicaciones examinando 4,508 casos de cáncer de pulmón, concluyendo que "el VPH es las segunda causa más importante de cáncer de pulmón después de fumar cigarrillos". Ellos alentaron a más investigadores, sin embargo muchos estudios han refutado esas observaciones, incluyendo una de Gillison y sus colegas, en la cual usaron un ensayo muy sensible a ADN en 450 muestras de cáncer de pulmón, y no encontraron VPH.
Sin embargo, Gillison es optimista con el cáncer de cuello y cabeza, de que nuevos conocimientos sobre VPH como la causa de la enfermedad puede ayudar a los médicos a tratarla -Y eventualmente prevenirla con una vacuna. "En términos de cáncer" ella dice, "no hay muchas poblaciones en donde identificando las causas necesariamente se tenga una solución".
* Traducción libre sin fines de lucro. La publicación de esta traducción se hace solamente con fines educativos.
Las personas que deseen consultar el artículo original pueden hacerlo en la siguiente liga. http://www.nature.com/news/hpv-sex-cancer-and-a-virus-1.14194?WT.mc_id=FBK_NatureNews
Desde entonces, ella y una red de investigadores han reunido una montaña de evidencia de que el VPH causa una gran proporción de cáncer de cabeza y cuello y que los casos de cáncer VPH están en aumento. El hallazgo "ha significado un cambio de paradigmas en este campo", comenta Robert Ferris, jefe de la División de Cirugía de Cabeza y Cuello en el University of Pittsburgh Cancer Institute en Pensilvania.
La comunidad médica está luchando a brazo partido con las implicaciones. Actualmente no existen buenos métodos para diagnósticas VPH causante de cáncer en cuello y cabeza, y las vacunas para VPH comerciales sólo están disponibles para personas con menos de 26 años, a pesar de la evidencia de que puede prevenir el cáncer de cuello y cabeza en adultos. Además ¿si el VPH puede introducirse dentro de las membranas mucosas e la boca y la garganta, en dónde se detiene? Por o tanto es probable que el VPH sea un riesgo para otros, incluso más comunes, tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de pulmón.
Por el momento, los investigadores y los médicos necesitan aprender más sobre cómo el VPH causa cáncer, y cuál es la mejor forma de prevenirlo y tratarlo, comenta Gillison. " "Nuestra clínica está inundada" con cáncer de cuello y cabeza activado por VPH, dice con una clara excitación en su voz. "Pero constantemente hablo de esto en foros y en la prensa, y me sorprende que a menudo es como si nadie me escuchara".
Nuevos tratamientos
James Rocco, director de investigación oncológica molecular de cáncer de cuello y cabeza en el Massachusetts General Hospital en Boston, recuerda las primeras señales de que algo estaba cambiando. Hasta finales de 1990 la mayoría de casos de cáncer en la parte trasera de la faringe (la orofaringe) podría ser culpa del consumo de alcohol y tabaco; la mayoría de los pacientes de Rocco eran hombres de alrededor de 50 años de edad, que habían fumado y bebido por más de 30 años. Pero entonces, hombres corredores de maratones de 40 años y gente con buena salud comenzó a enfermar -y a llegar- a su clínica. Entonces fueron tratados con quimioterapia y radiación, esa gente tenía mayores probabilidades de sobrevivencia que otros pacientes con cáncer de cuello y cabeza.
Había irregularidades en el laboratorio. Cuando se obtenían las biópsias, el sitio del cáncer era ligeramente diferente en su estado "normal": en lugar de comenzar en la superficie de la amígdala como aparecen normalmente, los tumores se observaban en la profundidad de las grietas de la amígdala. Y más y más de esos tumores carecían de la proteína llamada p53 -por entonces considerada como la marca del cáncer orofaríongeo. "Comenzamos a saber que se trataba de algo diferente", recuerda Rocco.
Gillison comenzó a acercarse a la cuestión en 1996, después de escuchar un comentario de un colega Keerti Shah, un microbiólogo molecular en el Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, que mencionó una investigación en Finlandia en donde se había identificado VPH en una línea celular desarrollada a partir de un tumor orofaríngeo. Shah y Gillison caminaron alrededor del campus un día y hablaron acerca del hallazgo. ¿Fue un caso aislado? ¿El VPH había contaminado la muestra? O, como Shah sospechaba, ¿podía el VPH provocar algunos casos de cáncer de cuello y cabeza?
Gillison se fue directo a su oficina a realizar una búsqueda literaria. Ella comenzó un análisis de muestras de tumor procedentes del Head and Neck Cancer Center at Hopkins y encontró VPH en aproximadamente 25% de ellas. Ella utilizó varias técnicas para asegurarse que los resultados positivos no se atribuyeran a la contaminación en el laboratorio. Buscó al virus en los estados tempranos, medios y tardíos del tumor. No sólo el VPH estaba presente, también encontró que el ADN viral había infiltrado las células del tumpor y estaban produciendo dos potentes oncoproteínas, lo que sugiere que es la causa del cáncer. Gillison también realizó el perfil de las personas con VPH para conocer las características clínicas del cáncer, además identificó marcadores moleculares que estaban ausentes en tumores con VPH. Trabajó en su proyecto durante 18 meses sin un día de descanso.
Ella, Shah y sus colegas publicaron sus resultados en 2000, demostrando que el cáncer orofaríngeo positivo para VPH es un tipo distinto de cáncer que comienza en la parte profunda de las amígdalas, el ADN viral se encuentra en las células cancerosas pero no en sus vecinas, presentan menos mutaciones en el gen p53 que el cáncer negativo para VPH, tiene una menor asociación al consumo de alcohol y tabaco y tiene una mayor tasa de sobrevivencia. Sin embargo muchos oncólogos se mostraron escepticos: algunos sospecharon que el VPH era sólo un virus pasajero o que su presencia era el resultado de contaminación. otros pensaron que el VPH era sólo un factor de riesgo, menos que una causa del cáncer de cuello y cabeza - uno de varios ingredientes, incluidos la bebida y el cigarro, que combinados cocinan un estofado cancerígeno.
En 2007, Gillison publicó su estudio poblacional de siete años mostrando la relación entre la infección oral con VPH y cáncer orofaríngeo; al siguiente año, publicó un estudio mostrando que los tipos de cáncer VPH positivo y el negativo tienen perfiles de riesgo diferentes. Las personas con cáncer VPH positivo tienden a practicar sexo oral con varias parejas, además no existe una asociación estadística con el consumo de tabaco y alcohol; aquellos con cáncer VPH negativo eran bebedores y fumadores fuertes y no existía asociación con la actividad sexual. "Son dos enfermedades completamente diferentes", dice Gillison. "pueden parecer similares -un paciente llega con una masa en el cuello y le duele la garganta- pero lo que conduce a esa patogénesis es completamente diferente en esos dos casos".
Ahora todas las dudas se han disipado. En 2007, la World Health Organization's International Agency for Research on Cancer en Lyon, Francia, declaró que existe suficiente evidencia para concluir que el VPH causa una variedad de cáncer orofaríngeo. La investigación de Gillison es "definitiva", dijo Jeffrey Myers, director de investigación en cirugía de cabeza y cuello en el University of Texas MD Anderson Cancer Center en Houston.
La aceptación por parte de la comunidad no llegará pronto. El número de casos de cáncer orofaríngeo ha aumentado durante los últimos 30 años: actualmente aparecen 10,000 casos nuevos en Estados Unidos cada año y el número aumentará a 16,000 en el 2030. Una abrumadora mayoría son causados por el VPH. A lo largo del mundo , los centros de cáncer reportan que el virus es responsable de entre 45% al 90% del cáncer orofaríngeo. "En Europa, el cáncer orofaríngeo VPH positivo ha cuadruplicado en número por un periodo de 10 a 15 años", menciona Hisham Mehanna, director del Institute of Head and Neck Studies and Education en la University of Birmingham, Reino Unido, quien ha publicado un meta análisis de más de 250 artículos. "Nuestra proyección sugiere que continuará aumentando significativamente". La causa de por qué los casos están aumentando aún es desconocida, sin embargo, una posible causa es el aumento de parejas sexuales.
Proteínas problema
Parece ser que el VPH causa cáncer de garganta de la misma forma en que causa cáncer de cervix. El ADN del virus se integra al ADN humano en el núcleo de células saludables, y usa la maquinaria de la célula para producir dos poderosas proteínas, E6 y E7. Estas proteínas se unen y apagan dos importantes proteínas supresoras de tumores, p53 y pRb. La proteína pRb previene el excesivo crecimiento celular; sin ella, la célula crece excesivamente. La proteína p53 arresta el ciclo de división celular cuando el ADN está dañado, entonces otras proteínas reparan el ADN o inician su muerte. Sin la p53, una célula se replica ampliamente aún si el ADN está dañado.
En el cáncer causado por VPH, el virus silencia a la proteína p53 pero deja intacto al gen que la produce; en contraste, en el cáncer VPH negativo, el gen está mutado, debido probablemente a la exposición de la garganta a cancerígenos, y se produce una versión infectiva de la proteína. Esto puede explicar porque el cáncer VPH positivo responde mejor a los tratamientos: evidencia reciente sugiere que la quimioterápia o la radiación puede reactivar a p53 en los casos VPH positivos, devolviendo a la proteína el poder de combatir los tumores.
Existen otras posibilidades. Puede ser que la gente con cáncer VPH positivo sea generalmente más saludable que su contraparte con cáncer VPH negativo: tienden a ser más jóvenes, generalmente no fuman y cumplen mejor con el tratamiento. Otra posibilidad, apoyada por un estudio que uso los datos de secuenciación de 74 pacientes con cáncer de cuello y cabeza, es que los tumores VPH negativos son más heterogéneos que los tumores VPH positivos. Las células tienen muchas más mutaciones y de un mayor rango. En los tumores VPH negativos, además, "son del tipo más resistente a las terapias", menciona Rocco, coautor del estudio.
Tratamiento tóxico
El hecho de que las personas con cáncer VPH positivo responden mejor a los tratamientos, ha provocado que varios médicos, incluidos Gillison y Ferris, busquen que esos pacientes se sometan a tratamientos diferentes. Las terapias actuales para el cáncer orofaríngeo es una combinación ce cisplatino -una potente droga quimioterapéutica muy tóxica- y radiación. Esta combinación tiene muchos efectos secundarios potenciales, incluidos daños en las cuerdas bucales y la garganta, incluso puede afectar la capacidad de hablar y deglutir. Con los jóvenes y saludables pacientes VPH positivos, que tienen un 58% menos probabilidades de morir durante los próximos tres años que los VPH negativos, los médicos están preocupados por los efectos a largo plazo del tratamiento, y están explorando técnicas que incluyen regímenes de quimioterápia menos tóxicos.
Los investigadores están buscando prevenir la enfermedad. Más del 90% del cáncer orofaríngeo VPH positivo es causado por el VPH-16, una cepa particularmente peligrosa y la principal causante de cáncer cervical. Las dos vacunas aprobadas para prevenir el cáncer cervical, Gardasil de Merck y Cervarix de GlaxoSmithKline, protegen contra el VPH-16. En teoría, la protección contra el cáncer orofaríngeo VPH positivo ya está en el gabinete de los médicos. Una prueba clínica con 5,840 mujeres, publicada este año por investigadores del US National Cancer Institute, muestra que el Cervarix es 93% efectivo en la prevención de VPH tanto en mujeres con infecciones cervicales preexistentes como en las que no tienen infecciones, ninguna de las mujeres había sido previamente vacunada.
Hay una barrera más grande en la vía para la aprobación oficial para el uso de la vacuna como protección contra el cáncer orofaríngeo: aún no hay forma de probar que funciona. Para el cáncer cervical, los médicos analizan células tomadas del cervix durante las pruebas rutinarias, en estas células buscan los cambios que anteceden al surgimiento del cáncer. Debido a que el cáncer orofaríngeo VPH positivo emerge en la profundidad de la amígdala, por lo que las pruebas serían más invasivas. "En teoría, podemos detectarlo, pero necesitamos una muestra de la amígdala por cada prueba de la vacuna", menciona Gillison. "Eso nunca pasará".
Puede existir otro camino. Mehanna y sus colegas están en proceso de analizar las amígdalas de 1,250 personas a las que se les extrajeron por causas ajenas al cáncer. Los investigadores han identificado lo que ellos piensan son lesiones premalignas en algunas muestras VPH positivas que pueden representar los primeros estados del cáncer, y pueden servir como un biomarcador. "Estamos haciendo pruebas para asegurarnos que esta premalignidad es causada por el VPH y no es sólo aleatorio", dice Mehanna.
Aún persisten otras inquietudes y dudas. Por ejemplo, los científicos aún no determinan si la infección oral por VPH se realiza mediante el contacto de la boca con los genitales o si también mediante otros actos como besos profundos. Además, la mayoría de la personas que tienen una infección con VPH no desarrollan cáncer orofaríngeo: en cerca del 90% de las personas que se infectan oralmente desaparece la infección en dos años. Nadie está seguro de la razón.
Los científicos también están investigando si el VPH causa otros tipos de cáncer. Se han realizado estudios para saber si existe relación entre el virus y el cáncer esofágico, pero los hallazgos aún están inconclusos. Otra área de interés son los pulmones. El tabaco también ha sido culpado por décadas como el principal culpable, sin embargo del 15% al 20% de los casos de cáncer de pulmón en hombres y 50% en mujeres, son personas que nunca han fumado. Los doctores teorizan que un virus puede estar detrás.
Los datos disponibles son contradictorios. En un artículo en 2001 identificaron ADN del VPH en 55% de 141 tumores de pulmón, comparado con 27% de 60 muestras no cancerígenas. En 2009, investigadores dirigidos por Iver Petersen, director del Pathology at Jena University Hospital en Alemania, realizaron un meta-análisis de 53 publicaciones examinando 4,508 casos de cáncer de pulmón, concluyendo que "el VPH es las segunda causa más importante de cáncer de pulmón después de fumar cigarrillos". Ellos alentaron a más investigadores, sin embargo muchos estudios han refutado esas observaciones, incluyendo una de Gillison y sus colegas, en la cual usaron un ensayo muy sensible a ADN en 450 muestras de cáncer de pulmón, y no encontraron VPH.
Sin embargo, Gillison es optimista con el cáncer de cuello y cabeza, de que nuevos conocimientos sobre VPH como la causa de la enfermedad puede ayudar a los médicos a tratarla -Y eventualmente prevenirla con una vacuna. "En términos de cáncer" ella dice, "no hay muchas poblaciones en donde identificando las causas necesariamente se tenga una solución".
* Traducción libre sin fines de lucro. La publicación de esta traducción se hace solamente con fines educativos.
Las personas que deseen consultar el artículo original pueden hacerlo en la siguiente liga. http://www.nature.com/news/hpv-sex-cancer-and-a-virus-1.14194?WT.mc_id=FBK_NatureNews