martes, 21 de agosto de 2012

El Kraken

El Kraken es un animal mitológico perteneciente a las tradiciones nórdicas y finlandesas. Es un animal marino de gran tamaño, muy  parecido a los pulpos y calamares ya que los mitos lo describen como un animal con grandes tentáculos. En algunos escritos antiguos se describe la forman en que este animal era capaz de hundir incluso barcos de guerra. Sin embargo, la última vez que se reportó el hundimiento de un barco por este animal fue en el año 1802 aunque no se especifica ni el nombre de la embarcación, ni la nacionalidad ni el lugar del suceso, lo que a mi me hace dudar sobre la veracidad de esos relatos. Hay que tener en cuenta que hay muchos reportes de animales mitológicos que curiosamente no se han vuelto a observar; tal es el caso de los dragones, el leviatán, pie grande y Yeti.

El Kraken ha despertado el interés de alguna parte del público general porque apareció en una saga de películas muy famosas y de alto presupuesto. Sin embargo, hay que considerar que el cine de Holywood tiende a hacer adapataciones muy libres de mitos y leyendas famosas, por lo que el Kraken original tiene muy poco que ver con el que aparece en las películas. Además, existen reportes cada vez más frecuentes de que animales como los calamares gigantes cada vez son avistados con mayor frecuencia. Con estos antecedentes vale la pena preguntarnos ¿es posible, desde el punto de vista biológico, que existan animales como el Kraken? ¿Hay alguna otra evidencia aparte de  reportes dudosos sobre su existencia?

En la película a la que me referí anteriormente el Kraken es representado como un pulpo, sin embargo, el pulpo más garnde del que se tiene registro es el Enteroctopus dofleini, que habita en las costas del pacífico norte, es decir, las costas de Canadá, Alaska, Rusia y Japón. Sin embargo, de haber existido el Kraken seguramente fue un calamar y no un pulpo, ya que este pulpo gigante solo llega a medir nueve metros con los tentáculos extendidos. Para poder hundir embarcaciones de guerra es necesario un mayor tamaño y fuerza.

El animal que cumple con la mayor parte de los requerimientos para ser el Kaken son los calamares. Los pulpos, sepias, calamares y nautilos pertenecen a un grupo de moluscos (animal blando) llamado "cefalópodo", cuyo nombre significa "con los pies en la cabeza". Por cierto, para aquellos a los que les gustan los vampiros, a este grupo de cefalópodos también pertenece un tipo de organismos llamados "vampiromorfidos", un animal muy parecido a los pulpos que tienen una membrana entre los brazos, lo que recuerda a la capa que utilizaban los vampiros en las películas antiguas.

Los calamares tienen una anatomía muy característica, la mayor parte de su cuerpo tiene una forma muy hidrodinámica, parecida a los torpedos. Tienen membranas ondulantes a los costados y estas pueden variar considerablemente de tamaño. Poseen ocho brazos o tentáculos con los que puede aferrarse a su alimento y que además le sirven para reproducirse. Puede desplazarse a gran velocidad porque hacen pasar agua a gran velocidad por un orificio pequeño llamado sifón. Su tamaño es muy variado, los hay de unos cuantos centímetros hasta casi 20 metros con los tentáculos extendidos. Todo indica que son animales muy inteligentes y agresivos. De hecho, los calamares llamados Loligo, son utilizados en las neurociencias por poseer las neuronas más grandes del reino animal, y algunas personas consideran que son los invertebrados más inteligentes de todos.

Durante mucho tiempo la existencia de calamares gigantes solo se había inferido, es decir, solo había evidencias indirectas de su existencia como relatos que se transmiten de forma oral o leyendas como las ya mencionadas. Sin embargo, otra evidencia más directa son las marcas y cicatrices que tienen los cachalotes ya que se alimentan de calamares gigantes. Estos mamíferos marinos respiran aire igual que nosotros, pero pueden contener la respiración hasta por una hora y bucear a profundidades de hasta 1000 metros. Es fácil inferir que los cachalotes se alimentan de calamares gigantes porque alrededor de sus mandíbulas presentan las marcas que dejan las ventosas que tienen en sus tentáculos, además, en algunos casos cuando algún cachalote llega a encallar en alguna playa, al momento de practicar la autopsia es muy frecuente encontrar picos de loro, es decir, el órgano bucal de los calamares.

Un calamar que puede calificar como Kraken es el calamar gigante Architeutis dux. Este animal enorme puede llegar a medir hasta 20 metros de largo, aunque algunas personas afirman que cuando está vivo su tamaño puede ser menor porque sus músculos están contraídos y que cuando muere se distienden, lo que genera que su tamaño se vea aumentado. Este calamar se ha registrado en varias partes del mundo, incluido el Golfo de México. Sin embargo, a pesar de ser el calamar más grande de todos tampoco es probable que sea el Kraken, ya que Architeutis vive en el fondo del mar y posiblemente solo emerge cuando está enfermo y viejo, pero cuando está en plenitud vive en las profundidades alimentándose como cazador pasivo.

En fechas recientes parece ser más común encontrase con calamares y también es más frecuente encontrar calamares gigantes. Rigoberto Rosas Luis es un estudiante de doctorado mexicano que estudia su doctorado en el Instituto de Ciencias del Mar en Barcelona, España y cuyo trabajo puede ayudar a comprender este fenómeno. Su trabajo está relacionado con los calamares, sobre todo con las relaciones tróficas de estos organismos. El Maestro Rosas Luis menciona que muchos de los depredadores naturales de los calamares como los tiburones, atún, pez espada y algunos mamíferos marinos han visto disminuidas sus poblaciones. Desafortunadamente en esta disminución se puede ver claramente la mano del hombre ya que, como en el caso de los atunes y los tiburones, son especies económicamente importantes. Si a la disminución de estas poblaciones le añadimos el aumento en la temperatura de los océanos, entonces tenemos un aumento en las poblaciones de los calamares nunca antes registrado. 

El Maestro Rosas Luis señala de una forma optimista que, el aumento en la población de calamares puede servir como estímulo para que las poblaciones de sus depredadores naturales también aumente en un futuro, yo no comparto su optimismo, ya que también es necesario que esas especies dejen de ser capturadas de forma intensiva, lo que se ve económica y socialmente muy difícil.

Si bien, nadie ha demostrado, hasta el momento, mas allá de toda duda razonable la existencia del Kraken, si es cierto que las poblaciones de los calamares están aumentando, ya sea por el cambio climático o por la desaparición de sus depredadores, lo que si es cierto es que la imaginación y el descuido humano no tienen límites, y cuando chocan los resultados son impredecibles.

jueves, 9 de agosto de 2012

Veneno medicinal

Aquí tienen una adivinanza: inspira admiración y miedo al mismo tiempo, algunas personas portan uno en la cintura, está en el nombre de algunos grupos musicales, algunos pueden matar a una persona pero también pueden producir medicinas. Si están pensando en los alacranes, tienen razón. Pero, ¿podemos obtener algún beneficio de estos animales? ¿cómo es posible que a partir del veneno de un animal se pueden obtener medicamentos? 

Los alacranes o escorpiones son un grupo de animales emparentados con las arañas, tanto escorpiones como arañas pertenecen al grupo de los quelicerados (pinzas mordedoras), por lo tanto no son insectos, los insectos tienen seis patas y los alacranes tienen ocho. Probablemente los alacranes viven en el planeta desde hace 400 millones de años. Los Euriptéridos (escorpiones de mar) son una de las especies de escorpiones más antiguos de los que se tiene registro, como su nombre lo indica, vivían en el mar y uno de ellos, el Pterygotus, llegaba a medir más de dos metros de largo.

Hoy en día la inmensa mayoría de los quelicerados, incluyendo a los escorpiones, son terrestres, solo quedan unos pocos marinos como la cacerolita de mar y los picnogónidos. Algunos escorpiones viven en zonas tropicales, sin embargo prefieren las áreas donde hace mucho calor, como los desiertos, matorrales o semidesiertos. En México viven en todos los estados de la república, incluido el Distrito Federal.

Una de las razones por la que los escorpiones generan temor y fascinación en las personas es por su veneno, en México más de 200 mil personas son atacadas al año, hasta 1985 morían alrededor de 700 personas al año por picadura de escorpión, a partir de entonces comenzó a utilizarse el suero antialacrán y hoy en día solo mueren menos de 20 personas al año. Generalmente los muertos son niños, personas que viven lejos de los centros hospitalarios y no llegan a tiempo para recibir el tratamiento o simplemente prefirieron un tratamiento alternativo como tés, infusiones o algún otro remedio casero. Por cierto, los remedios alternativos no funcionan, el único tratamiento cien por ciento confiable es el suero antialacrán. 

En México son pocos los alacranes que pueden llegar a matar a una persona con su veneno, la especie con el veneno más poderoso es la Centruroides noxoi. Esta especie habita en estados como Durango, Nayarit, Zacatecas, Estado de México, Jalisco, Michoacan y Morelos.   No es tan fácil distinguir la diferencia entre un alacrán muy venenoso y otro que no lo es tanto, por eso es mejor no acercarse.

Una de las personas que más sabe sobre alacranes es el Dr. Lourival Domingos Possani, un biólogo originario de Brasil que trabaja en el Instituto de Biotecnología de la UNAM. El Dr. Possani comenta que trabaja con el veneno de alacranes desde hace 35 años, pero que originalmente su interés como investigador científico se centró en descifrar la manera en que se comunican las células. Él sabía que en la membrana de cada una de las células existen moléculas llamadas proteínas, capaces de reconocer mensajes químicos provenientes de células lejanas, incluso provenientes de otros organismos. De esta manera centró su trabajo en una proteína que se une a uno de estos mensajeros llamado acetilcolina.

La forma de extraer el veneno de los alacranes es muy curiosa, se sujeta el telson (cola) del alacrán con una pinzas y posteriormente se estimula con un electrodo, de esta manera el alacrán libera su veneno, mismo que es colectado con ayuda de una caja de Petri. Posteriormente el veneno es purificado y sus componentes son analizados para saber de qué están hechos y como actúan sobre las células. Una vez que se obtuvieron las moléculas que forman parte del veneno de los alacranes, mediante la ingeniería genética lograron clonarlas y de esta forma poder determinar su estructura tridimensional y la forma en que interactúan estos venenos con las proteínas de las membranas de las células, específicamente con los canales iónicos.

Desde entonces el Dr. Possani ha realizado muchos descubrimientos que le han merecido todo tipo de premios y reconocimientos, solo mencionaré dos de ellos. Desarrollo un antídoto para combatir el veneno de los alacranes, esto lo consiguió inyectando cantidades crecientes de veneno a caballos, posteriormente se obtenía el suero, que se inyectaba vía intravenosa a los enfermos. Este primer antídoto tenía un grado de pureza muy bajo, ya que contenía muchos otros elementos extraños provenientes de la sangre de los animales. Hoy en día ya se comercializa un antiveneno de tercera generación, con un grado de pureza muy elevado.

Otro de los logros del Dr. Possani fue conseguir que la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos aprobara uno de los medicamentos que se desarrolló en su laboratorio. Este medicamento es un poderoso analgésico que reduce el dolor en personas afectadas por cáncer, problemas de columna  o por cualquier otro tipo de dolor permanente, lo que les ayuda a mejorar su calidad de vida. Es importante señalar que nunca antes un medicamento desarrollado en latinoamérica había sido aprobado por la FDA.

Un hecho curioso es que, si bien el Dr. Possani nació en Brasil, se considera mexicano. Él mismo menciona que para visitar Brasil necesita visa y para obtenerla debe hacer fila en la embajada brasileña.

Después de conocer el trabajo del Dr. Possani la visión que uno tiene sobre los alacranes definitivamente debe cambiar. Ahora cuando los veo o leo algo sobre ellos, no puedo evitar pensar en que la naturaleza esconde muchas sorpresas. Para que un animal venenoso que aparentemente solo sirve para hacer daño se convierta en un recurso natural valioso capaz de generar riqueza y bienestar es necesario tener curiosidad, disciplina y agregarle una fuerte dosis de trabajo. La naturaleza revela sus secretos cuando le preguntamos de forma correcta, hasta ahora la mejor forma de preguntarle a la naturaleza es la ciencia.


sábado, 4 de agosto de 2012

La ciencia en México

México es un país privilegiado ya que la diversidad biológica y cultural que hay en su territorio pocas veces puede ser comparada con otros lugares del mundo. Es un país con grandes cantidades de recursos naturales ya que está ubicado en una zona tropical, posee una franja costera amplia, en su territorio hay varias cadenas montañosas y su extensión territorial se acerca a los dos millones de kilómetros cuadrados. Todas las características anteriores han ocasionado la formación de una gran cantidad de ambientes y por lo tanto, de muchas especies de organismos que están adaptados a habitar esos espacios. 

Al reflexionar sobre la riqueza biológica que existe en México es lógico pensar que las ciencias relacionadas con los seres vivos tienen prioridad para los políticos y empresarios interesados en aprovechar y conservar la esta riqueza natural. Sin embargo, esto no es así. En México son pocas las universidades que están interesadas en impulsar la investigación científica relacionada con las ciencias biológicas, el gobierno federal no proporciona el apoyo suficiente para que se realice la investigación científica, una muestra de ello es la cantidad de dinero que se dedica a esta actividad. Mientras que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recomienda que el gobierno destine el 1% del Producto Interno Bruto (PIB) al desarrollo de la investigación científica, en México no se destina más del 0.4% del PIB.

¿A qué se debe que el apoyo al desarrollo científico y tecnológico en México sea tan escaso? La falta de interés en la ciencia es un fenómeno reciente o es añejo? Pero lo más importante ¿se puede revertir? Como persona interesada en el estudio de los fenómenos vivos me he planteado las preguntas anteriores desde hace mucho tiempo, además conozco a personas que también están interesadas en la ciencia y las preguntas anteriores son un común denominador.

Tal vez las respuestas a estas preguntas se remontan hasta los orígenes mismos de la sociedad mexicana. Dicho de otra forma, la falta de interés por la ciencia en nuestra sociedad tiene su origen en la forma en que la sociedad mexicana se ha desarrollado a lo largo de su historia, y tal vez sea muy difícil si no es que imposible revertir la tendencia que ha prevalecido desde hace cinco siglos sin pagar un precio muy alto.

Los primeros pobladores del territorio ahora ocupado por la República Mexicana eran pueblos o tribus independientes unas de otras, cada una con sus propias ideologías, prácticas religiosas y organización política y social independiente. Si bien algunos de estos pueblos ocupaban territorios grandes, no podemos afirmar que juntos formaban un país tal y como lo concebimos hoy en día.

Estos pueblos como los mayas,los mexicas o los totonacas, desarrollaron técnicas muy avanzadas para la construcción de sus asentamientos y pirámides, conocían muy bien el movimiento delas estrellas y por lo tanto calculaban muy bien el paso del tiempo, lo que les permitía predecir de forma bastante aceptable el paso de las temporadas climáticas. Además, conocían muy bien la forma de utilizar plantas medicinales para tratar diferentes padecimientos como la diebates o las afecciones respiratorias. Gracias a los huesos encontrados en diferentes sitios arqueológicos es posible encontrar huesos que soldaron durante un tiempo e incluso huellas de cirugías practicadas con sorprendente habilidad. En pocas palabras, diferentes pueblos prehispánicos desarrollaron diferentes técnicas exitosas a lo largo del tiempo, lo que sin duda redundó en una prosperidad para sus habitantes y en una mejor calidad de vida.

A pesar de estos avances tecnológicos, no es posible asegurar que los pueblos prehispánicos hicieran ciencia tal y como la conocemos hoy en día.  Las razones son muchas,pero una de las más importantes radica en la importancia que asignaban a sus deidades en el control y funcionamiento de su mundo. Dicho de otra forma, para ellos los dioses dominaban la naturaleza y en muchos sentidos, actividades estaban encaminadas a mantener contentos a sus deidades y de esta forma recibir sus favores mediante mejores cosechas, salud, así como mantener alejadas a las calamidades como las enfermedades infecciosas o los desastres naturales. Una de las principales características de la ciencia es la           son las explicaciones lógicas y razonables, alejadas de fuerzas sobrenaturales, por lo tanto, hasta antes de la colonia, no había en los pueblos prehispánicos nada parecido a lo que hoy conocemos como ciencia.

Con la llegada de los conquistadores españoles también llegó una nueva forma de pensar. Como muchos autores ya han mencionado, la conquista no solo fue territorial y material, también fue espiritual y por supuesto, tecnológica. En el año 1551 se funda la Real y Pontificia Universidad de México,misma que en un principio tuvo como modelo a la Universidad de Salamanca. Es importante señalar que por aquellos años España era un país católico y, por decirlo de alguna forma, muy conservador. España era un país alejado de los avances científicos que se presentaban en otros lugares de Europa como en Italia, Holanda o Inglaterra. En esos lugares tenían lugar cambios en la forma de interpretar a la naturaleza mediante movimientos intelectuales como El Renacimiento o El Humanismo, sin embargo, España y la Nueva España estaban alejados de esas nuevas corrientes de pensamiento progresistas, por el contrario, las ideas católicas y conservadoras eran las predominantes, y como es bien sabido, esa corriente de pensamiento nunca ha sido del todo favorable al desarrollo del pensamiento científico.

A pesar de las propias instituciones educativas, en la Nueva España tuvieron lugar muchas aportaciones científicas y tecnológicas. En Geología se desarrollaron nuevos métodos para la extracción de oro y plata; en medicina la herbolaria tuvo un importante papel en el mantenimiento de la salud, prueba de ellos es el Códice De la Cruz - Badiano, en donde se sintetizó el conocimiento de medicina tradicional de aquella época. Mención especial merece Carlos de Sigüenza y Góngora, quien fue una de las mentes más prolíficas de aquellos, realizó varios aportes en astronomía entre ellos  un libro en donde explicaba el origen de los cometas,  señalando que estos fenómenos astronómicos no son presagios de calamidades ni nada por el estilo.

Después de la Guerra de Independencia, el panorama de la ciencia no mejoró. Durante ese periodo México estaba buscando la forma de consolidarse como país, varios proyectos políticos se disputaban el poder, algunas veces de forma pacífica y las más de forma violenta. Si bien se había conseguido la independencia de España, las instituciones como la iglesia y los grupos de poder conservaron sus privilegios. Esto originó que la ciencia pasara a segundo o a tercer plano, relegándose solamente a esfuerzos individuales.

La principal disputa se dio entre conservadores y liberales. Durante los breves lapsos de tiempo en que los liberales accedían al poder se emprendían breves proyectos que muchas veces ni siquiera llegaban a un año cuando nuevamente se presentaba el cambio en la política y esos pequeños esfuerzos eran echados abajo. Un ejemplo de como las instituciones científicas eran presas de la volatilidad política fue el Observatorio Astronómico Nacional. Cuando el presidente Benito Juárez llegó al poder decidió abrir esta institución y dotarla de equipo, ubicándolo en el Castillo de Chapultepec. Cuando llegó Maximiliano como Emperador de México estableció su residencia en ese mismo castillo, por lo que el Observatorio fue desmantelado y posteriormente reubicado en el Palacio Nacional. A la caída del Imperio el Observatorio Astronómico Nacional volvió a ubicarse en el Castillo de Chapultepec.

Con la llegada del Porfiriato, México comenzó un periodo de relativa paz social, Porfirio Díaz logró negociar con los diferentes actores políticos tales como el clero, los conservadores, los liberales y las potencias extranjeras. La ciencia logró también un breve periodo de bonanza. Si bien, los científicos mexicanos no hicieron grandes aportaciones teóricas a la ciencia mundial, si se busco explotar los recursos naturales por ejemplo en la minería y la agricultura. Se crearon institutos médicos para combatir las enfermedades más comunes como las infecciosas y del mismo modo se crearon instituciones educativas como la Escuela Nacional Preparatoria. 

Cabe mencionar que si bien la ciencia mexicana de esos años estaba al servicio de la explotación de los recursos naturales, Alfonso L. Herrera realizó una de las aportaciones científicas más significativas desde el punto de vista teórico, la "teoría de la plasmogenia". Esta teoría intenta explicar como se originó la vida en el planeta utilizando únicamente el conocimiento químico de aquel entonces, sin la intervención de elementos sobrenaturales o extraterrestres.

Durante la Revolución Mexicana, muchas de las instituciones que se habían creado durante el porfiriato fueron desmanteladas, pero una vez que comenzó a pacificarse el país comenzaron a crearse nuevas instituciones científicas, como la Escuela de Altos Estudios que posteriormente se convertiría en la Universidad Nacional. José Vasconcelos, un personaje polémico, realizó esfuerzos importantes para alfabetizar a la población apoyándose en la propia Universidad. 

Por aquellos años se presentó una de las disputas más amargas y decisivas que haya presenciado la ciencia en México y más específicamente para la ciencias biológicas. Los protagonistas del pleito fueron Isaac Ochoterena y Alfonso L. Herrera. Ochoterena fue un maestro rural que se interesó por el estudio de los seres vivos. Sus publicaciones son numerosas y llegó a tener gran influencia en los círculos científicos, su principal interés estaba en realizar investigaciones aplicadas que ayudaran al país a salir del atraso social en el que se encontraba. Herrera, farmaceutico de profesión, tenía una visión diferente, pensaba que simplemente se tenía que realizar investigación científica sin importar si era básica o aplicada.

La disputa consistía en imponer su visión por encima de la otra y finalmente quien ganó fue Ochoterena. Esto representó un duro golpe a la ciencia mexicana, pues desde el punto de vista de un servidor, es un error dividir a la ciencia en básica o aplicada, la ciencia debe ser una sola y no se debe obligar a los científicos a inclinarse por un lado o el otro, esa es la única forma en que la ciencia puede contribuir al desarrollo de una sociedad.

Con la llegada del partido político que encabezó la presidencia de la república durante más de setenta años también llegó un periodo de estabilidad económica y social. Pronto se vio la necesidad de que el país contara con científicos y técnicos bien preparados que respondieran a las necesidades del país. Solo por poner un ejemplo, después de la expropiación petrolera por parte del gobierno del presidente Lázaro Cárdenas, las empresas petroleras extranjeras se llevaron a los técnicos calificados para operar los pozos de petróleo, de esta forma el gobierno se quedó con el petróleo pero no había personal suficiente para extraerlo. Problemas como el anterior intentaron ser solucionados con la apertura de escuelas de educación superior que pretendían ser formadores de jóvenes calificados para desarrollar trabajos altamente especializados, tal es el caso del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Desde un punto de vista muy personal, el IPN ha superado con mucho sus objetivos iniciales.

Como muchas de las acciones de los diferentes gobiernos mexicanos, las políticas públicas parecen hacerse sobre las rodillas, respondiendo más a las situaciones coyunturales que a un verdadero proyecto de nación, tal es el caso del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) dependiente de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Después de los lamentables y sangrientos hechos de Tlatelolco en donde una manifestación estudiantil fue reprimida de forma sangrienta, el diálogo entre el gobierno y los intelectuales se vio fracturado. Una de las vías que el gobierno construyó para reestablecer el diálogo con el mundo académico fue la construcción del CONACyT. Sin embargo, durante mucho tiempo este consejo solo era un elefante blanco, con oficinas muy lujosas pero cuyos dirigentes no tenían ni la menor idea de como hacer ciencia.

Durante los años más recientes, si bien se han creado más instituciones educativas y de carácter científico, el dinero que el Gobierno Mexicano destina a la ciencia no es suficiente. El número de científicos per capita es muy bajo comparado con países desarrollados y la situación parece que no va a mejorar en el corto y mediano plazo. Varias de las universidades sufren de "inanición presupuestal", prueba de ello es la necesidad de reducir las plazas de docentes investigadores ya que buena parte de su presupuesto es destinado a pagar pensiones en lugar de ser utilizado en el equipamiento de laboratorios o el desarrollo de proyectos de investigación. 

Con una supuesta guerra contra las drogas que ha resultado ser más bien una guerra fratricida, se ha favorecido desde el punto de vista presupuestal a la seguridad pública para combatir a los delincuentes mediante las armas. Se pretende detener a la criminalidad matando a los delincuentes o metiéndolos a la cárcel, lo que ha resultado muy costoso y poco efectivo. Hasta ahora la única estrategia que ha funcionado es la vía de la educación, la prevención y la rehabilitación.